25 oct. 2010

Un microcuento

Nadie escapa a su ley

Decrépito, mal alimentado y cojeando, pasó ante mí mirándome con aire de sospecha. Cada poco volvía hacia atrás la cabeza con desconfianza y musitaba incoherencias de las cuales solo pude entender “me persigue” “no me deja” y movía la cabeza en señal de desacuerdo.
A la mañana siguiente lo encontraron muerto bajo un puente envuelto entre sus harapos, de los cuales sobresalía una nota que decía “Me persigue la sombra de mi pasado, por favor socórranme antes de que me lleve al reino de la oscuridad”
El forense dictaminó que había muerto de sobredosis…, de terror.

4 comentarios:

Anhermart dijo...

Buscan la luz, alucinan y lo único que consiguen es que las paranoias les conduzcan al terror.
Buen micro.

Balteu dijo...

Sí, así lo veo yo también compañero, lo malo es que a veces esas paranoias están fundamentadas, unas porque lo que se meten se las hace ver, otras porque quienes los persiguen (animales de dos patas sin escrúpulos) se las hacen sentir.
Muchas gracias por tu lectura y posterior comentario.

fonsilleda dijo...

Buen micro caballero.
Biquiños

Balteu dijo...

Muchas gracias apreciada compañera.

Bicos

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